El viernes 29 de mayo se desarrolló la décima edición del Festival del Cuy en el Campus Uzhupud de la Unidad Educativa Agronómico Salesiano. El evento tiene como protagonista a uno de los platos más emblemáticos del austro ecuatoriano: el cuy asado, y en torno a él se reviven coloridas tradiciones en un ambiente de alegría, música y concursos.
Cerca de 700 personas entre estudiantes, padres de familia y personal de la institución se congregaron en el coliseo. Contamos con el acompañamiento del P. Franklin Arévalo, que dio algunas palabras para inaugurar el evento. También recibimos con gusto la visita del P. Fabián Lozada, quien destacó la importancia de valorizar nuestra cultura y sus expresiones.
Mientras se encendía el carbón y se disponían cada stand, iniciaron los concursos en sus ya tradicionales categorías: Cuy más pesado, cuy mejor «tuneado», cuy con traje típico, carrera de cuyes, y la novedad de esta edición fue el concurso de pelado del cuy.
Como es característico en este evento, cada paralelo debía preparar sus cuyes para poder compartir este plato hacia el final de la jornada. Pero, también se realizaron dos concursos en el área gastronómica. El primero consistió en la presentación del tradicional cuy asado, en el que se valoró su presentación con acompañantes típicos como papas, mote, huevo, «pepucho», entre otros. El segundo, incorporado este año, es la presentación de un plato innovador que tenga como ingrediente principal el cuy; por ejemplo, un curso demostró su creatividad al preparar una pizza de cuy.
Un jurado calificador, conformado por docentes, evaluó cuidadosamente a cada uno de los animales y platos participantes, siguiendo criterios como salud, tamaño, estética, creatividad en la vestimenta y autenticidad culinaria. Posteriormente se anunciaron los ganadores en cada categoría y el curso ganador de esta edición en general, que fue el octavo “A”.
La participación activa de los padres de familia fue fundamental, colaborando en la preparación de los cuyes al carbón y acompañando a los estudiantes en cada stand asignado por paralelo. El característico aroma y el humo de la cocción al aire libre crearon un ambiente festivo y de integración, donde el compartir de alimentos reforzó los lazos entre los asistentes.
La celebración fue animada por una banda de música de pueblo, que aportó alegría con ritmos tradicionales ecuatorianos, mientras tutores, estudiantes y familias compartían tareas y experiencias en torno a esta práctica ancestral.

Carlos Sinchi Coronel
Equipo de Comunicación | Agronómico Salesiano




