El encuentro y la escucha marcan la Visita Extraordinaria del P. Hugo Orozco a Esmeraldas

Después de cuatro años, el P. Hugo Orozco regresó a nuestra querida «tierrita verde», Esmeraldas, donde fue recibido con mucha alegría por los niños y jóvenes del Oratorio Domingo Savio. Entre música, globos y sonrisas, se vivió un momento ameno que dio inicio a la Visita Extraordinaria a la Comunidad San Juan Bosco.

El P. Hugo Orozco, regional para Interamérica, comenzó su visita compartiendo junto a los niños y jóvenes del Oratorio, catequistas, monaguillos y miembros del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS). Durante este encuentro, se tomó un momento de diálogo con ellos para dar a conocer un poco de su camino en la vida salesiana. A través de sus relatos, historias y anécdotas, logró conectar de manera cercana con los presentes, dejando un mensaje de alegría y fraternidad.

Una bienvenida llena de cultura y alegría

Continuando con su visita, se llevó a cabo un evento de bienvenida por parte de la Unidad Educativa Fiscomisional María Auxiliadora. Con música de marimba, una de las expresiones más representativas de nuestra hermosa cultura esmeraldeña, recibimos al padre Hugo con entusiasmo y mucho cariño.

Esta bienvenida no solo representó la alegría de tenerlo nuevamente entre nosotros, sino también el orgullo de compartir nuestras raíces y demostrar que nuestra cultura es parte fundamental de lo que somos como comunidad salesiana.

Un conversatorio que acercó corazones

Después de esta calurosa bienvenida, se dio paso a un diálogo con los miembros del consejo estudiantil, prevoluntarios y grupo vocacional, espacio en el que grupos pastorales de la institución fueron partícipes.

Durante este encuentro, el padre Hugo se dirigió a los jóvenes de manera cordial y cercana, compartiendo parte de su experiencia en las distintas unidades educativas salesianas que ha acompañado a lo largo de su camino. También se interesó por conocer las problemáticas que afectan el ambiente educativo-pastoral y aquellas cosas que hacen única a nuestra institución.

Fue un espacio de diálogo, escucha y reflexión. En la que los jóvenes compartieron sus ideas, experiencias misioneras, actividades artísticas y educativas.

El conversatorio culminó con un hermoso presente por parte del Padre Hugo: una medallita traída de Roma, un detalle que guardaremos con mucho cariño y que representa el recuerdo de esta visita tan especial.

Un mensaje que nos invita a amar a Jesús

Tener la presencia del padre Hugo Orozco aquí, junto a nosotros, nos hace sentir privilegiados como jóvenes. Su visita nos llena de emoción y nos permite recibir un mensaje especial: aprender a amar a Jesús en el Evangelio, en las cosas de la vida cotidiana y en cada momento de nuestra vida.

Su cercanía con los jóvenes nos recuerda que la espiritualidad salesiana se vive desde la alegría, la confianza, el acompañamiento y el amor. Nos invita a seguir creciendo en nuestra fe y a mantener siempre vivo el deseo de acercarnos más a Jesús.

Muchas gracias padre Hugo por compartir con nosotros su historia, sus experiencias y su cariño por los jóvenes. Su visita nos llena el corazón de alegría y nos hace recordar siempre la gran frase de nuestro patrono Don Bosco: «La santidad consiste en estar siempre alegres», y en la que en sus oraciones esperamos poder alcanzar esa santidad.

Gracias por regresar a nuestra «tierrita verde» y por dejarnos un pedacito de su corazón salesiano.

Kristhel Valentina Pérez Quiñones

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