Con el propósito de fortalecer la planificación, la corresponsabilidad y el compromiso con la misión educativo-pastoral, representantes de los diferentes ambientes que conforman la Comunidad María Auxiliadora de Guayaquil participaron en una jornada de evaluación y reflexión del Proyecto Orgánico Local (POL) 2024–2029, los Proyectos Educativo-Pastorales (PEPS) de ambientes y los Planes Operativos Anuales (POA).
El encuentro fue presidido por el P. Mario Ramos, SDB, director de la Comunidad María Auxiliadora, quien destacó la importancia de generar espacios de diálogo, discernimiento y evaluación que permitan fortalecer el trabajo conjunto de toda la Comunidad Educativo-Pastoral (CEP), promoviendo una gestión participativa y alineada con la misión salesiana.
Como parte de la jornada, los participantes profundizaron en las orientaciones del Capítulo General 29 (CG29) relacionadas con la Comunidad Educativo-Pastoral, reflexionando sobre la riqueza del carisma salesiano compartido entre religiosos y laicos, la corresponsabilidad como expresión de una vocación común y el compromiso de educar y evangelizar desde una propuesta integral centrada en los jóvenes.
Asimismo, se abordaron temas fundamentales como la espiritualidad salesiana vivida en comunidad, el valor del testimonio como primera forma de evangelización, la centralidad de los niños, adolescentes y jóvenes en la acción pastoral, y los desafíos que presentan las nuevas pobrezas, la cultura digital y los nuevos ambientes de misión, invitando a renovar la creatividad pastoral inspirada en el legado de San Juan Bosco.
Posteriormente, cada uno de los ambientes desarrolló la Matriz de Evaluación del Proyecto Orgánico Local (POL) 2024–2029, una herramienta que permite valorar el cumplimiento de las líneas estratégicas definidas para la obra, identificar fortalezas, reconocer oportunidades de mejora y proyectar acciones que respondan a las necesidades actuales de la comunidad.
Este ejercicio de evaluación reafirma el compromiso de la Comunidad María Auxiliadora con una cultura de mejora continua, fortaleciendo el trabajo articulado entre todos los actores de la misión salesiana y consolidando una propuesta educativa y evangelizadora que responde a los desafíos de nuestro tiempo.
La Comunidad María Auxiliadora continúa caminando con esperanza, convencida de que la corresponsabilidad, la participación y el trabajo en comunión son pilares fundamentales para seguir haciendo realidad el sueño de Don Bosco: formar buenos cristianos y honrados ciudadanos, poniendo siempre a los jóvenes, especialmente a los más vulnerables, en el centro de su misión.

Evelyn Mendoza | Responsable de Comunicación Fundación Proyecto Salesiano Guayaquil




