19 jóvenes de la UPS de Guayaquil transforman vidas con su misión en Esmeraldas y San Lorenzo

La Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte vivió una de sus experiencias más significativas durante la reciente jornada de misiones, gracias a la presencia de 19 jóvenes misioneros de la Universidad Politécnica Salesiana (UPS) de Guayaquil, quienes llegaron con entusiasmo, alegría y un profundo sentido de compromiso para compartir su fe y vocación de servicio con niños, niñas, adolescentes y jóvenes de nuestros centros de referencia.

En esta ocasión, los misioneros se distribuyeron en dos territorios: 14 de ellos en la instancia Esmeraldas y 5 en San Lorenzo, donde acompañaron de cerca cada una de las actividades desarrolladas durante la Semana Santa. Su presencia fue fundamental en el desarrollo de la Chiqui Pascua y Pascua Juvenil, espacios formativos y espirituales donde se promovieron valores como el amor, el servicio, la fe y la esperanza.

A lo largo de estos días, los jóvenes misioneros participaron activamente en jornadas de animación, dinámicas grupales, momentos de reflexión, acompañamiento espiritual y actividades lúdicas, transmitiendo con su ejemplo el mensaje de Jesús: un mensaje de amor, entrega y salvación. Cada sonrisa compartida, cada palabra de aliento y cada gesto solidario se convirtieron en semillas de esperanza sembradas en el corazón de los participantes.

Para muchos de estos jóvenes, esta experiencia representó también un encuentro profundo con una realidad distinta a la que viven cotidianamente. Al compartir de cerca con comunidades que enfrentan diversos desafíos, pudieron comprender el verdadero sentido de la misión: salir al encuentro del otro, especialmente de quienes más lo necesitan, llevando consigo las «buenas nuevas» de esperanza y fe. Como auténticos mensajeros del Evangelio, asumieron con valentía el llamado de ser luz en medio de contextos que requieren presencia, escucha y acompañamiento.

Inspirados en el carisma de Don Bosco, los misioneros vivieron su servicio junto a los preferidos de Don Bosco, aquellos niños y jóvenes que encuentran en la Fundación un espacio de acogida, formación y crecimiento integral. Así, la misión se hizo presente no solo en grandes acciones, sino en los pequeños gestos cotidianos que transforman vidas y construyen comunidad.

Esta experiencia también deja una reflexión clara: ser misionero no significa únicamente ir a los mejores lugares, sino tener la disposición de llegar a los rincones más pequeños, donde muchas veces la esperanza parece escasa, para sembrar fe, alegría y nuevas oportunidades en cada niño, niña y joven.

Durante la Semana Santa, su acompañamiento fue clave para fortalecer cada actividad, compartiendo con cercanía y entrega momentos significativos que permitieron a los participantes vivir con mayor profundidad este tiempo litúrgico. Así, no solo brindaron su apoyo, sino que también se integraron plenamente a la dinámica de la Fundación, dejando una huella imborrable.

Al finalizar su estadía, los jóvenes retornaron a sus hogares con el corazón lleno de gratitud y felicidad, llevando consigo recuerdos imborrables y la certeza de haber crecido humana y espiritualmente. La experiencia vivida no solo impactó a quienes recibieron su servicio, sino también a cada uno de ellos, quienes ahora son testimonio vivo de una misión que transforma vidas.

La Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte extiende su más sincero agradecimiento a la UPS de Guayaquil y a cada uno de los misioneros por su generosidad, compromiso y espíritu solidario. Su paso por nuestras casas ha dejado huellas imborrables y ha reafirmado que, cuando se sirve con amor, la misión realmente transforma vidas.

Andrea Altafuya Marcillo
Referente Local de Comunicación | Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte

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