La Pascua Juvenil Achuar, que tuvo lugar en la comunidad de Washintsa, se convirtió en un espacio profundamente significativo, marcado por el compromiso de los jóvenes que, desde su identidad y cultura, asumieron con alegría el compromiso de vivir y compartir la fe de Cristo Resucitado. Este encuentro reunió a 76 jóvenes provenientes de las comunidades de Karakam, Wichimi, Setuch y Yankuntsa, quienes, acompañados por sus coordinadores, hicieron de estos días una verdadera experiencia de comunidad, reflexión y encuentro con Cristo.
El camino inició el Jueves Santo con la llegada de los participantes, quienes se reunieron con entusiasmo para comenzar a vivir la Semana Santa como una sola familia. En la noche se celebró la liturgia del lavatorio de los pies, como signo del servicio y amor de Jesús, invitando a los jóvenes a vivir una fe comprometida con los demás.
Durante el Viernes Santo, se desarrollaron espacios formativos centrados en el significado de la pasión de Cristo, acompañados de dinámicas participativas como la búsqueda del tesoro con temática de Semana Santa. En este día se vivió un signo profundamente significativo dentro de la espiritualidad achuar: el SHIMIUT, que representa la sepultura de Jesús. Este momento expresa, desde la cultura propia, el sentido de la muerte del Señor, manifestado en la expresión «Jesús Jakámuri», que significa que Jesús ha muerto. Como parte central de la jornada, se realizó el Viacrucis Achuar, donde los jóvenes participaron con entrega y profundo sentido espiritual.
Además, se vivió un momento especial de fe con la adoración de la cruz, permitiendo a los participantes contemplar y agradecer el amor de Cristo entregado por la humanidad. De igual manera, se vivieron signos de memoria y gratitud, recordando especialmente el testimonio misionero del padre Enio, cuya vida sigue siendo inspiración para las comunidades.
El Sábado Santo estuvo dedicado a continuar el proceso formativo mediante trabajos en grupo y espacios de reflexión sobre lo vivido en los días anteriores. Por la tarde, los encuentros deportivos fortalecieron la fraternidad entre comunidades. Por la noche se desarrolló una velada cultural/vigilia pascual, donde cada grupo compartió presentaciones significativas.
Finalmente, el Domingo de Pascua se vivió con signos profundamente significativos: la bendición del fuego, como expresión de la luz de Cristo resucitado que vence la oscuridad, y el signo del SHIMIUT destapado que representa la Resurrección de Jesucristo; así como se abren sus tapas, se anuncia la vida nueva. Este momento es expresado en lengua achuar como «Jesús Nantakmiáuri», proclamando que Jesús ha resucitado. Además, se vivió el Ujajmamu, realizado por las mujeres achuar como signo de alegría y fiesta, manifestando la celebración de la vida nueva en comunidad. La jornada culminó con la Eucaristía de Domingo de Pascua, celebrada con profunda alegría por todos los participantes.
La juventud achuar, que conforma el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS), sigue demostrando que con alegría, fe y compromiso es posible construir comunidad, manteniendo su cultura y el legado de muchos misioneros que han caminado junto a las comunidades.
Francisco Guilcapi
Comunicación | Comunidad de Wasakentsa












