El viernes 25 de septiembre de 2026, la Unidad Educativa Fiscomisional María Auxiliadora (UEFMA) de Esmeraldas vivió una de las ceremonias cívicas más significativas del calendario escolar: el Juramento a la Bandera.
La jornada se desarrolló en un ambiente de civismo. Estudiantes, docentes, padres de familia y autoridades de la institución se congregaron para acompañar a los jóvenes que culminan su etapa de Bachillerato.
El P. Enrique Lima, rector de la UEFMA, dirigió unas palabras de motivación a los estudiantes. En su intervención subrayó que el juramento trasciende el formalismo: «Defender la patria significa también vivir con valores, responsabilidad y solidaridad». Con esta frase, el rector invitó a los jóvenes a entender el compromiso patriótico como una práctica cotidiana, alineada con la formación integral que caracteriza al carisma salesiano.
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue la proclamación de abanderados, portaestandartes y escoltas. Estos reconocimientos se otorgan a quienes, a lo largo de su trayectoria escolar, han demostrado excelencia académica y constancia. En la misma línea, se realizó la premiación a los mejores promedios de cada curso, un gesto que la institución destina a valorar el esfuerzo sostenido de los estudiantes y a motivar a toda la comunidad educativa.
El punto más emotivo llegó con el juramento propiamente dicho. Los estudiantes de tercero de Bachillerato se acercaron al Pabellón Nacional y, de manera colectiva e individual, pronunciaron el tradicional «¡Sí, juro!». Con voz firme y convicción, prometieron defender los valores de la nación y mantener en alto la identidad ecuatoriana. Este gesto, que se repite cada año en aulas de todo el país, adquiere en María Auxiliadora un sentido particular por el acompañamiento pastoral y el énfasis en la formación de «buenos cristianos y honrados ciudadanos».
La ceremonia contó con el respaldo de la comunidad educativa. Padres de familia y docentes acompañaron a sus hijos e hijas en este paso simbólico hacia la vida adulta y ciudadana. Al concluir el acto, se entonaron los himnos patrios y se cerró la jornada en un clima de unidad y esperanza. Más allá del protocolo, el Juramento a la Bandera en María Auxiliadora reafirmó la misión de la institución: formar personas comprometidas con su país, capaces de traducir el civismo en acciones concretas de responsabilidad y solidaridad.

Amelia Tapia Orejuela – Emanuela Salcedo
Grupo de periodismo UEFMA




