La niñez y juventud salesiana de Manta celebran la esperanza de la Resurrección

La Obra Salesiana de Manta se llena de vida, fe y esperanza con el desarrollo de la Chiqui Pascua y la Pascua Juvenil 2026, espacios que reúnen a niños, adolescentes y jóvenes para vivir intensamente el misterio más grande del amor cristiano: la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Del 30 de marzo al 1 de abril, las instalaciones de la Unidad Educativa Fiscomisional San José acogieron esta experiencia pastoral que congregó a alrededor de 250 niños y 150 jóvenes, acompañados por 55 animadores provenientes de los centros de catequesis de la Parroquia Nuestra Madre del Rosario: el Oratorio San José, el Centro Misional San José, el Oratorio Salesiano María Auxiliadora y el Centro Pedro y Pablo.

Desde el primer día, la atención de los participantes se centró en revivir los momentos más significativos de la Semana Santa. El lunes, con profunda devoción, representaron el Jueves Santo, contemplando el amor de Jesús que se hace servicio en el lavatorio de los pies y se queda en la Eucaristía. El martes, los corazones se unieron al dolor redentor del Viernes Santo, descubriendo en la cruz la máxima expresión del amor misericordioso de Dios. Finalmente, el miércoles, la comunidad celebró con júbilo la Pascua de Resurrección, proclamando con alegría que Cristo ha vencido a la muerte y camina vivo junto a su pueblo.

Esta vivencia ha despertado un profundo interés espiritual en niños y jóvenes, quienes no solo participan en dinámicas, reflexiones y signos litúrgicos, sino que descubren una manera nueva y cercana de encontrarse con Dios. La propuesta, elaborada con base en el material de la Inspectoría “Sagrado Corazón de Jesús”, se enlaza con el Aguinaldo del Rector Mayor 2026, fortaleciendo el camino pastoral salesiano desde la escucha y el servicio. Cada momento fue cuidadosamente preparado a través de espacios previos de planificación y formación para los animadores, guiados por el P. Luis Granda, director y animador pastoral de la obra, junto a los coordinadores de catequesis.

El resultado ha sido una verdadera experiencia de Iglesia, donde los participantes se convirtieron en evangelizadores de otros jóvenes, al estilo de Don Bosco. Así lo expresó con emoción la señorita Miley Alvia, quien manifestó sentirse feliz de servir en esta Pascua Juvenil porque «le ayudó a entender y vivir de otra forma la Semana Santa».

Testimonios como este confirman que la Pascua no es solo una celebración, sino un encuentro transformador con Cristo resucitado, que renueva la fe, fortalece la comunidad y enciende el compromiso de seguir siendo signos del amor de Dios en medio de los demás.

Mauricio Chonillo
Referente Local de Comunicación | Comunidad de Manta

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