Con mucha alegría y entusiasmo, la parroquia María Auxiliadora recibió la visita pastoral de Monseñor Antonio Crameri, obispo de Esmeraldas, quien durante una semana pudo conocer de cerca el trabajo pastoral, educativo y social que se realiza en esta comunidad que se caracteriza por su dinamismo y compromiso con la evangelización.
La visita inició el domingo 8 de marzo y se desarrolló durante varios días llenos de actividades. Desde su llegada, Monseñor Crameri fue recibido con muestras de cariño por parte de los diferentes grupos y movimientos parroquiales, quienes demostraron que la parroquia está llena de vida gracias a la participación activa de niños, jóvenes y adultos que forman parte de los procesos de formación cristiana.
Durante su visita, el Obispo recorrió los distintos oratorios y espacios de catequesis donde pudo observar el trabajo que realizan catequistas y animadores para formar a las nuevas generaciones en la fe. También visitó a la comunidad salesiana, donde compartió momentos de diálogo fraterno y conoció más sobre la misión educativa y pastoral que desarrollan siguiendo el carisma de Don Bosco.
Otro de los momentos importantes fue su visita al hospital, donde llevó un mensaje de esperanza a los enfermos y al personal de salud, recordando la importancia de la solidaridad y el acompañamiento a quienes más lo necesitan.

Asimismo, mantuvo importantes reuniones con los grupos y movimientos parroquiales, con los catequistas, con la comunidad salesiana y con la Unidad Educativa María Auxiliadora, donde compartió con autoridades, docentes y estudiantes, motivándolos a seguir formándose no solo en lo académico sino también en valores humanos y cristianos.
En cada encuentro dejó un mensaje muy motivador: continuar con la misión de evangelizar con alegría, acompañar a niños y jóvenes en su crecimiento personal y espiritual, y trabajar unidos para formar «buenos cristianos y honestos ciudadanos», tal como lo enseñó Don Bosco.
La visita pastoral culminó el domingo 15 de marzo con una Eucaristía festiva, en la que toda la comunidad parroquial dio gracias a Dios por la presencia y el acompañamiento de su Obispo. Fue un momento muy significativo donde se destacó la unidad, la fe y el compromiso de seguir trabajando por el bien de la comunidad.
Sin duda, esta experiencia dejó una huella muy positiva, renovando la esperanza y el compromiso de seguir construyendo una parroquia viva, misionera y comprometida con la formación integral de sus destinatarios.

César Yascaribay
Referente Local de Comunicación | Comunidad San Juan Bosco de Esmeraldas




