En el marco de la conmemoración por los 130 años de presencia salesiana en el barrio La Tola, se desarrolló la conferencia magistral «La presencia salesiana en el Ecuador, 130 años de vida institucional», a cargo del P. Francisco Sánchez, SDB, director del Posnoviciado y referente de la Unidad Educativa Fiscomisional Salesiana Don Bosco.
La jornada estuvo dirigida a autoridades institucionales, miembros del Consejo Estudiantil, presidentes de curso, padres de familia, así como al personal docente, administrativo y de apoyo, fortaleciendo el sentido de comunidad y corresponsabilidad educativa.
Durante su intervención, el P. Francisco Sánchez realizó un recorrido histórico por los principales hitos de la obra salesiana en el país, recordando que los primeros salesianos llegaron al Ecuador en 1888, enviados directamente por Don Bosco, con la misión de educar y acompañar a niños y jóvenes, especialmente a los más necesitados. Invitados por el Gobierno de ese entonces, asumieron la dirección del Protectorado Católico de Artes y Oficios, donde implementaron el Sistema Preventivo, basado en la razón, la fe y el amor, formando jóvenes en oficios técnicos y en valores humanos.
La conferencia destacó que la propuesta salesiana siempre buscó formar personas íntegras, capaces de transformar su realidad. La educación técnica alcanzó reconocimiento nacional y los talleres se consolidaron como espacios de dignificación del trabajo juvenil. Paralelamente, la Congregación amplió su presencia en ciudades como Riobamba, Cuenca y Guayaquil, y en la Amazonía con el pueblo Shuar, evidenciando el fuerte carácter misionero de la obra salesiana.

Se recordó que en 1896 se adquirió el terreno en La Tola para fundar una obra propia en Quito, proceso marcado por las tensiones de la Revolución Liberal, que provocaron el destierro temporal de los salesianos y la expropiación de bienes. A pesar de ello, la obra se sostuvo gracias al compromiso de miembros como el coadjutor Jacinto Pancheri, quien impulsó el desarrollo del barrio con servicios básicos. Con el retorno de la comunidad, se consolidaron el internado, la escuela, el oratorio y los talleres.
Durante el siglo XX, la institución se fortaleció como Colegio Técnico Don Bosco y amplió su propuesta educativa, convirtiendo a La Tola en la «casa madre» de la educación salesiana en el país. Hoy, la misión se proyecta hacia el futuro a través del Proyecto Orgánico Inspectorial (POI) y el Proyecto Educativo Pastoral Salesiano (PEPS), manteniendo viva la pedagogía del Sistema Preventivo, una educación entendida como «cuestión del corazón».
Se subrayó que la institución se concibe como una «casa que acoge» y una «escuela que prepara para la vida», formando ciudadanos honestos, solidarios y comprometidos con la transformación social. Frente a los desafíos actuales (como la digitalización, las nuevas pobrezas, la migración y el cuidado ambiental) se apuesta por una educación inclusiva, ecológica y humanizante, inspirada en Laudato Si’.
La jornada tuvo un espacio artístico a cargo del exalumno David Carranco en el piano y del grupo musical de la institución, recordando que el arte también forma parte esencial del estilo educativo salesiano. Celebrar 130 años no significa cerrar una historia, sino renovar el compromiso de seguir acompañando a las nuevas generaciones con esperanza, alegría y espíritu de familia, bajo la guía de María Auxiliadora y fieles al sueño de Don Bosco.

David Recalde
Referente Local de Comunicación | UE Fiscomisional Salesiana Don Bosco La Tola




