La Comunidad Salesiana de Yanuncay cuenta con un nuevo director. El P. David Eliecer De la Cruz Tapia, SDB, asumió esta responsabilidad durante una Eucaristía de Posesión que reunió a salesianos, estudiantes, docentes, familias y representantes de la comunidad en un ambiente de fe, fraternidad y alegría.
La celebración fue presidida por el P. Marcelo Farfán, SDB, inspector de los Salesianos en el Ecuador, quien durante su mensaje destacó que la misión de un director va más allá de una responsabilidad administrativa. Señaló que implica servir, acompañar a la comunidad, ser testigo de la fe y mantener a Jesús como centro de la misión salesiana.
Durante la celebración también se resaltó la responsabilidad de mantener vivo el espíritu de Don Bosco en esta casa, animando a quienes forman parte de la Comunidad Salesiana de Yanuncay a trabajar unidos en el acompañamiento y formación de niños, adolescentes y jóvenes.
Como muestra de bienvenida y cercanía, el padre David recibió presentes de la parroquia San Juan Bosco y de la Unidad Educativa Técnico Salesiano, representando el cariño de las comunidades que ahora forman parte de esta nueva etapa de su misión.
El padre David nació en Esmeraldas, Ecuador, y fue ordenado sacerdote el 21 de mayo de 2022, en la Iglesia San Juan Bosco de Cuenca, mediante la imposición de manos de Mons. Luis Sánchez, Obispo Emérito de Machala. Su lema de ordenación, «Escribe tu Ley en mi corazón», ha acompañado su camino de servicio dentro de la Congregación Salesiana.
En su ordenación sacerdotal, el padre David dirigió especialmente sus palabras a los jóvenes, reconociendo que su vocación está al servicio de ellos y pidiéndoles que lo acompañaran para continuar creciendo como salesiano. Este vínculo con la juventud ha marcado también sus posteriores responsabilidades pastorales.
En octubre de 2023 asumió como párroco de la parroquia San Juan Bosco de Cuenca y, posteriormente, recibió la misión de dirigir la Comunidad Salesiana de Yanuncay.
Hoy comienza una nueva etapa para el padre David, esta vez al frente de una comunidad que tiene entre sus principales desafíos acompañar a quienes hacen vida en la obra salesiana. Su misión parte de una convicción expresada desde su ordenación: ser sacerdote para los jóvenes y caminar junto a ellos.
La Eucaristía de Posesión fue no solo el inicio de una nueva responsabilidad, sino también una oportunidad para recordar que la misión salesiana se construye en comunidad, con servicio, fe y cercanía.

Paula Mejía
Equipo Comunicación | UETS




