La Unidad Educativa Salesiana Cardenal Spellman inició este nuevo año lectivo con un momento de profunda espiritualidad y encuentro comunitario: la celebración de la Eucaristía por la Natividad de la Virgen María, la primera celebración eucarística de este periodo académico.
La ceremonia reunió a estudiantes, docentes, autoridades y colaboradores de la comunidad educativa, quienes pusieron en manos de Dios el nuevo camino que comienza, confiando el año lectivo a la protección de María Auxiliadora.
Una invitación a vivir con esperanza
La Eucaristía fue presidida por el padre Marcelo Farfán, SDB, Inspector de los Salesianos del Ecuador, junto al padre Darío Ortiz, SDB, párroco de Lumbisí.
Durante su homilía, el padre Marcelo Farfán dirigió un mensaje especialmente significativo a los jóvenes. Frente a una realidad social marcada por situaciones de violencia y muerte, los invitó a vivir en esperanza y reconocerse como signos de vida para el mundo.
Su reflexión recordó que la esperanza no debe quedarse únicamente en las palabras, sino que puede manifestarse en la manera en que cada persona se relaciona con los demás.
Ser luz, acompañar, construir relaciones positivas y transmitir esperanza son también formas concretas de transformar nuestro entorno.
María Auxiliadora, guía de nuestro nuevo año
Uno de los momentos más significativos de la celebración fue la bendición especial impartida por el padre Inspector, quien encomendó el nuevo año lectivo de toda la comunidad educativa a los pies de María Auxiliadora.
En el espíritu de Don Bosco, la comunidad fue invitada a confiar en María y poner en sus manos los proyectos, desafíos, aprendizajes y sueños que marcarán este nuevo periodo.
Esta celebración representa también una oportunidad para recordar que la educación salesiana busca acompañar a los niños, niñas y jóvenes no solamente en su formación académica, sino también en su crecimiento humano, espiritual y comunitario.
Un año para ser luz y esperanza
El inicio del año lectivo representa una nueva oportunidad para aprender, crecer y compartir. Desde la propuesta educativa del Cardenal Spellman, este camino se construye desde el acompañamiento, la fe, la alegría y el compromiso con los demás.
El mensaje recibido durante esta primera Eucaristía nos deja un propósito para todo el año: ser signos de vida y esperanza en nuestros espacios cotidianos.

David Cevallos
Referente Local de Comunicación | UE Salesiana Cardenal Spellman




