El domingo 7 de junio, con profunda fe, alegría y espíritu comunitario, la ribera del río Esmeraldas vivió una jornada histórica con la celebración de la solemnidad de Corpus Christi, fiesta universal en la que la Iglesia honra y celebra el Cuerpo y la Sangre de Cristo presentes en la Eucaristía.
La Comunidad San Felipe Neri fue la encargada de animar esta significativa celebración en las capillas de la ribera, congregando a decenas de fieles que participaron activamente en una procesión con el Santísimo Sacramento por las calles del sector. Este acontecimiento marcó un momento muy especial para la comunidad, ya que fue la primera vez que Jesús Sacramentado recorrió en procesión las calles de este territorio, llevando un mensaje de esperanza, paz y bendición a cada familia.
Conscientes de la realidad que atraviesan actualmente varios sectores de la provincia y priorizando la seguridad de los participantes, la procesión no pudo realizarse de manera unificada como estaba previsto inicialmente. Debido a las circunstancias de violencia que afectan a algunas comunidades de la ribera, se optó por desarrollar dos recorridos simultáneos con el Santísimo Sacramento. El P. Harry Icaza, animador pastoral, acompañó la procesión en uno de los sectores, mientras que el P. Robert García, director de la Comunidad Salesiana y de la Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte, presidió el recorrido en otro, permitiendo que las familias pudieran vivir esta expresión de fe de manera segura. A pesar de estas dificultades, la comunidad respondió con entusiasmo y devoción, convirtiendo la celebración en un fuerte signo de esperanza, unidad y confianza en Dios en medio de las adversidades.

La procesión contó con una amplia participación de feligreses provenientes de las diferentes capillas de la zona, así como de niños, niñas, adolescentes y jóvenes que forman parte del Oratorio y de los procesos de Catequesis de la Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte – Instancia Esmeraldas. También, estuvieron presentes integrantes de los distintos grupos pastorales, quienes contribuyeron con entusiasmo a la organización y desarrollo de la jornada.
Con cantos, alabanzas, momentos de reflexión y expresiones de profunda devoción, los participantes manifestaron su amor y gratitud a Jesús Eucaristía. Cada paso de la procesión se convirtió en una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la unidad comunitaria y reafirmar el compromiso cristiano de anunciar el Evangelio en medio de las realidades que vive nuestro pueblo.
La celebración de Corpus Christi también fue una ocasión para pedir de manera especial por la paz en las comunidades de la ribera y de toda la provincia de Esmeraldas. Ante los desafíos sociales y la situación de violencia que afecta a muchos sectores, los fieles elevaron sus plegarias confiando en Cristo, Pan de Vida y Príncipe de la Paz, para que continúe iluminando los caminos de esperanza, reconciliación y fraternidad.
Esta primera procesión eucarística por la ribera deja una huella imborrable en la memoria de la comunidad y abre el camino para que esta hermosa expresión de fe se consolide como una tradición anual. La presencia de Jesús Sacramentado entre su pueblo reafirma que Dios camina junto a sus hijos, fortalece la esperanza de las familias y anima a seguir construyendo comunidades unidas, solidarias y comprometidas con los valores del Evangelio.
Andrea Altafuya Marcillo
Referente Local de Comunicación | Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte




