El domingo 19 de abril, las instalaciones de la Comunidad Salesiana de Cayambe se llenaron de alegría, entusiasmo y espíritu de familia con la inauguración del campeonato interno de deportes del Oratorio “Miguel Magone”. Este evento congregó a padres de familia, catequizandos de todos los niveles y animadores, quienes participaron activamente en una jornada marcada por la fraternidad y el dinamismo propio del carisma salesiano.
Desde el inicio, el ambiente festivo se hizo sentir con la presencia de cada uno de los equipos, que con creatividad y energía realizaron su ingreso, demostrando no solo su entusiasmo por la competencia, sino también el compromiso de vivir valores como la unidad, el respeto y el trabajo en equipo. Las barras, los colores y las sonrisas reflejaron el verdadero sentido de comunidad que caracteriza al Oratorio.
La inauguración no fue solo el inicio de un campeonato deportivo, sino también una oportunidad para fortalecer los lazos entre las familias y la comunidad educativa-pastoral. Los padres de familia, junto a sus hijos, compartieron este espacio como protagonistas, evidenciando que el deporte es también un medio privilegiado para educar en valores y crecer como familia.
Los catequizandos, acompañados por sus animadores, vivieron con entusiasmo cada momento, recordando que el Oratorio es un lugar donde se aprende jugando, se comparte con alegría y se forma el corazón al estilo de Don Bosco. La presencia activa de los animadores fue clave para motivar, organizar y acompañar cada actividad, reflejando el compromiso juvenil con la misión salesiana.
Esta fiesta deportiva permitió visibilizar cómo el carisma salesiano sigue vivo en Cayambe, promoviendo espacios sanos de encuentro, recreación y formación integral. El deporte, en este contexto, se convierte en una herramienta que educa, integra y evangeliza, fortaleciendo el sentido de pertenencia y comunidad.
Sin duda, la inauguración del campeonato interno del Oratorio “Miguel Magone” dejó una huella significativa en todos los participantes. Fue una jornada en la que la alegría, el respeto y la convivencia fraterna fueron los verdaderos protagonistas, reafirmando que en cada actividad se construye el sueño de Don Bosco: formar buenos cristianos y honrados ciudadanos.

Franklin Valenzuela
Referente Local de Comunicación | Comunidad de Cayambe




