En la Catedral de la Purísima de Macas se celebró la Eucaristía de Funerales del P. Enio Esteves, SDB, quien falleció en un accidente aéreo en la comunidad achuar de Wichimi. Una gran cantidad de feligreses y miembros de la Familia Salesiana se congregaron en el templo para darle el último adiós al sacerdote, misionero y amigo que entregó su vida en favor del pueblo Achuar y Shuar del Ecuador, desde el año 2009.
La celebración eucarística fue presidida por Mons. Néstor Montesdeoca, Vicario Apostólico de Méndez, y concelebrada por el P. Marcelo Farfán, inspector de los Salesianos en el Ecuador. En la ceremonia también participaron salesianos de varias comunidades y sacerdotes del Vicariato Apostólico de Méndez.
Un momento especialmente emotivo fue la participación de los jóvenes y familias de la Misión Salesiana de Wasakentsa, comunidad donde el padre Enio desarrolló su labor misionera desde el 2023. Ellos acompañaron la liturgia con cantos propios de la cultura achuar, como expresión de fe y reconocimiento al misionero que caminó junto a su pueblo.
Durante su intervención, el P. Marcelo Farfán recordó que la infancia del padre Enio fue similar a la de Don Bosco, pues quedó huérfano tras el fallecimiento de su padre. Este hecho provocó que conociera a los salesianos cuando ingresó al Orfanato Don Bosco de Lospalos y fue ahí donde el carisma salesiano transformó su corazón.
El padre Inspector destacó tres cualidades que definieron la vida del padre Enio. En primer lugar, su humildad y cercanía, que lo hacían un hombre de fácil diálogo y amistad sincera, permitiendo que quienes lo rodeaban experimentaran el amor de Dios a través de su sencillez. En segundo lugar, su vocación salesiana misionera sacerdotal, vivida con alegría y entrega total, capaz de dejar su tierra y su familia para servir a los demás, animando comunidades a través del deporte y del acompañamiento cercano.
Finalmente, resaltó su obediencia a la voz de Dios, pues murió sirviendo a las comunidades, fiel al llamado recibido. «En él vemos el testimonio de un auténtico seguidor de Cristo y una muestra de que, en el siglo XXI, existen verdaderos salesianos misioneros», afirmó.
Al concluir la Eucaristía, el P. Agustinus Togo, director de la Comunidad Salesiana de Wasakentsa, dirigió un mensaje a la familia del padre Enio en su idioma natal. Por su parte, el prefecto de Morona Santiago, Tiyua Uyunkar, entregó un acuerdo de condolencia y manifestó lo siguiente: «Hemos perdido a un padre y nos sentimos huérfanos». A los jóvenes achuar los animó a honrar su legado viviendo y sirviendo con amor.
Los restos del P. Enio Esteves fueron finalmente depositados en la cripta de la Catedral de la Purísima de Macas, donde fue despedido por sus hermanos salesianos en medio de cánticos entonados por jóvenes y familias achuar, pueblo al que dedicó su vida con entrega y fidelidad.
Con la confianza en Dios, estamos seguros que el legado del padre Enio, también llamado como padre «Etsáa» -que significa sol en el idioma Achuar- seguirá iluminando el corazón de los jóvenes y germinando vocaciones al servicio de la Iglesia y la Congregación.

Oficina Salesiana de Comunicación




