El 14 de enero se realizó la clausura de la primera edición de la Escuela de Educación Ecológica Integral y la presentación de los proyectos finales. El evento contó con la presencia del P. Mauricio Leime, delegado para la Pastoral Juvenil, y de Tatiana Rosero, directora del Instituto Salesiano de Formación de Laicos (ISAFOL), quienes compartieron palabras de motivación y compromiso con el cuidado de nuestra Casa Común.
Durante la jornada, los participantes presentaron sus propuestas ambientales, reflejando las realidades de cada obra y aplicando los conocimientos adquiridos en la Escuela. En los proyectos se evidenció un fuerte compromiso con la protección del entorno, la promoción de prácticas sostenibles y la importancia de la concientización en las obras.
Entre las iniciativas destacadas se encuentra la impulsada por la Unidad Educativa María Auxiliadora de Esmeraldas, a través del CIRC, que promueve el mantenimiento de huertos ecológicos con la participación activa de los estudiantes. Asimismo, sobresalió la propuesta de la Unidad Educativa Padre José Vicente Rivadeneira, de Yaupi, relacionada con el tratamiento de agua para consumo humano y la articulación con el recolector municipal para la gestión de desechos.
El objetivo de la Escuela de Educación Ecológica Integral, respondiendo a los lineamientos del POI, fue brindar una formación continua y sistemática a los miembros de los comités locales de medio ambiente de las obras salesianas, centrada en la integración de los principios de Espiritualidad Ecológica y Ecología Integral.
Tras la finalización de este proceso formativo, la finalidad es que los proyectos puedan ejecutarse y llevarlos a la práctica con el acompañamiento del CIMA y CTIMA, y que los participantes continúen trabajando bajo los lineamientos del PEPSI, fortaleciendo la responsabilidad socioambiental y el compromiso con el cuidado de la Casa Común. De esta manera, la Escuela se convierte en un punto de partida para procesos permanentes de transformación y acción pastoral-ecológica en cada obra.
Agradecemos a los tutores por su acompañamiento y a todos los participantes de esta primera edición de la Escuela. Su dedicación y entusiasmo ha impulsado este proceso formativo.
En camino al 26 de enero – Día Mundial de la Educación Ambiental – reafirmamos el compromiso de seguir construyendo espacios que inspiren acción, reflexión y responsabilidad hacia el planeta que compartimos.

Gabriela Haro
Especialista en Gestión Ambiental




