Santo Domingo de los Tsáchilas se convirtió, del 11 al 13 de septiembre, en el punto de encuentro de la juventud salesiana del Ecuador. Durante tres jornadas, jóvenes provenientes de San Lorenzo, Esmeraldas, Guayaquil, Cuenca, Quito, Ambato, Santo Domingo y Macas se reunieron en el Encuentro Nacional de Ciudadanía del Proyecto Salesiano Ecuador, una experiencia marcada por la fraternidad, la fe, la formación y el compromiso de ser protagonistas de la transformación de sus comunidades.
Este año, el encuentro tuvo además un significado especial con la incorporación de la Fundación Chakuap de Macas, que se sumó a esta experiencia nacional junto a los CFP de Cuenca, Guayaquil y Quito, ampliando así la participación y el intercambio entre las diferentes presencias salesianas. Esta diversidad de realidades permitió reconocer que, aunque cada obra responde a contextos distintos, todas comparten una misma misión: acompañar a los jóvenes y generar oportunidades para que sean protagonistas de sus propias historias y de la transformación social.
La Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte asumió con alegría la responsabilidad de ser anfitriona de este encuentro, que permitió que las distintas realidades juveniles se encontraran para compartir experiencias, escuchar sus voces y reconocer que la ciudadanía también se construye desde la participación, el servicio y la solidaridad.
Uno de los principales logros de esta edición fue articular la propuesta formativa y metodológica del encuentro con el Aguinaldo 2026, «Escuchar para servir», llevando este mensaje a una experiencia concreta. Escuchar no fue entendido únicamente como oír, sino como abrirse a la realidad, reconocer las necesidades de los demás, comprender el contexto y, desde allí, buscar respuestas que permitan servir y transformar.
La primera jornada abrió las puertas a este camino de encuentro. Tras la bienvenida del P. Harry Icaza, SDB, los jóvenes participaron en dinámicas de integración que ayudaron a romper las distancias y generar un ambiente de confianza. Posteriormente, junto al psicólogo Jimmy Ramírez, reflexionaron sobre la pregunta «¿A quién estoy escuchando hoy?», utilizando herramientas como el «Mapa de voces” y las «Tinajas vacías» para identificar las voces, necesidades y recursos presentes en sus propias realidades.
Las reflexiones pasaron luego a la acción mediante sociodramas, en los que los participantes representaron situaciones y desafíos que forman parte de la vida cotidiana de muchos jóvenes. También, junto al P. Harry Icaza y el posnovicio Martín Yurank, profundizaron en la experiencia de Don Bosco, quien supo escuchar a Dios, mirar la realidad y organizar respuestas concretas ante las necesidades de los jóvenes. Así, descubrieron que el servicio salesiano nace de una escucha atenta y comprometida.
El segundo día estuvo marcado por la espiritualidad y la formación. La jornada comenzó con una oración animada por el Proyecto Salesiano de Quito, frente a la imagen de Jesús, el Buen Pastor. Los jóvenes compartieron agradecimientos y compromisos que, simbólicamente, fueron formando un corazón de esperanza. Más tarde, Freddy Prías facilitó el taller «Haced lo que Él os diga: Aguinaldo 2026», una experiencia dinámica que, mediante un sociodrama y la representación de un juicio, llevó a reflexionar sobre las decisiones, responsabilidades y consecuencias de nuestras acciones.
La formación continuó con el educador Jonathan Cedeño y el tema «Escuchar a Jesús transforma mi manera de vivir en mi entorno», que permitió reconocer derechos y deberes y comprender el llamado a ser buenos cristianos y honrados ciudadanos.
La alegría también tuvo su espacio en el Patio Festivo de Casa Don Bosco de Santo Domingo, donde jóvenes de Esmeraldas, San Lorenzo y Santo Domingo compartieron música, danza y talento a las demás delegaciones junto a las familias de los beneficiarios de Santo Domingo. La jornada incluyó además un recorrido por el Santuario del Bombolí y diferentes momentos de convivencia.
Durante este segundo día, el P. Mario Ramos, coordinador del Proyecto Salesiano Ecuador, acompañado por el P. Esteban Ortiz, director del Proyecto Salesiano Zona Norte; el P. Harry Icaza, animador pastoral de Proyecto Salesiano Costa Norte; Freddy Prías y el equipo administrativo de la Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte, visitó los centros de referencia «P. Ivano Zanovello» y «Domingo Savio» de Santo Domingo, donde se desarrollan nuevas construcciones impulsadas por la Campaña Misionera Salesiana 2025. Estos espacios representan nuevas oportunidades para acoger, acompañar y generar esperanza para niñas, niños, adolescentes, jóvenes y familias.
La última jornada invitó a mirar hacia dentro para reconocer los talentos personales y descubrir cómo pueden convertirse en herramientas de servicio. En el taller «Mis talentos al servicio de la vida y de los demás», facilitado por la psicóloga Elizabeth Ayluardo, los jóvenes identificaron problemas de su entorno, reconocieron sus capacidades y representaron diferentes maneras de ponerlas al servicio de los demás. La dinámica dejó una certeza: todos tenemos talentos y, cuando los ponemos al servicio de otros, podemos transformar nuestra realidad.
El encuentro llegó a su cierre con la celebración de la Eucaristía en la Capilla del Centro Orante, presidida por el P. Mario Ramos y concelebrada por el P. Harry Icaza y el P. Esteban Ortiz. Posteriormente, se entregaron certificados a los participantes, reconociendo su compromiso y entusiasmo durante estas jornadas.
Tres días, ocho ciudades y diferentes presencias salesianas compartiendo un mismo propósito: escuchar, participar y transformar. El encuentro fue también una oportunidad para fortalecer los vínculos entre las obras, compartir aprendizajes y descubrir que las distancias desaparecen cuando se comparten sueños, valores y una misma misión.
Este camino fue posible gracias al compromiso de quienes creen en el protagonismo juvenil. Expresamos un agradecimiento especial a la Sociedad Salesiana, la Universidad Politécnica Salesiana y a Don Bosco Mondo, cuyo apoyo permitió que jóvenes de los centros pudieran participar en este espacio de formación, convivencia y encuentro. Su colaboración abre posibilidades para que más jóvenes puedan vivir experiencias que fortalezcan sus capacidades y los impulsen a poner sus talentos al servicio de los demás.
El Encuentro Nacional de Ciudadanía terminó, pero el camino continúa. Cada participante regresó a su comunidad con nuevas experiencias, amistades, aprendizajes y compromisos, llevando consigo una convicción que resume el espíritu de estas jornadas: escuchar para comprender, escuchar para acompañar y, sobre todo, escuchar para servir.
Porque cuando un joven escucha la realidad, reconoce sus talentos y decide ponerlos al servicio de los demás, la esperanza deja de ser solo una palabra y se convierte en acción.
Andrea Altafuya Marcillo
Responsable de Comunicación | Fundación Proyecto Salesiano Costa Norte




