Durante cinco días, del 20 al 24 de julio de 2026, la Misión Salesiana de Wasakentsa, junto al Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) del Ecuador, reunió a 141 participantes, entre jóvenes, Etserin y cantoras, provenientes de más de 15 comunidades achuar para vivir el Encuentro Juvenil Achuar 2026, una experiencia de formación, espiritualidad, cultura y comunicación orientada a fortalecer su fe y compromiso como creyentes libres y servidores de sus pueblos.
Muchos de los participantes recorrieron durante horas los ríos y largos caminos de la Amazonía para llegar el lunes a Wasakentsa. Desde ese momento, comenzaron una experiencia de formación, encuentro y convivencia que les permitió fortalecer su identidad, compartir nuevos aprendizajes y profundizar en el lema pastoral «Como Don Bosco: escuchar para servir», con el propósito de poner lo vivido al servicio de sus familias y comunidades del pueblo achuar.
Cuando la identidad se convierte en protagonista
Uno de los aspectos más significativos del encuentro fue el protagonismo de los propios jóvenes achuar en la animación de las jornadas. La propuesta formativa, coordinada por Jenny Morales, secretaria técnica del MJS Ecuador, junto a un equipo de jóvenes del movimiento y de posvoluntarios de la misión, encontró en los mismos jóvenes achuar a sus principales líderes.
Acompañados por el asistente Nayemp, los posvoluntarios achuar dirigieron dinámicas, momentos de integración, bailes y espacios recreativos en lengua achuar. Además, cada tema formativo fue acompañado por explicaciones, ejemplos y reflexiones desde su idioma y cosmovisión, permitiendo que los contenidos dialogaran con la realidad de los participantes. Más que traducir las charlas, el encuentro fue vivido desde la riqueza de la cultura achuar, fortaleciendo el liderazgo juvenil y el orgullo por sus raíces.
Las jornadas también profundizaron en la identidad cultural, los valores del pueblo achuar y el cuidado de la naturaleza mediante trabajos en equipo, espacios de diálogo, expresiones artísticas y momentos de convivencia.
La comunicación al servicio de la identidad y la misión
La formación abordó también temas actuales como la identidad en la era digital, la inteligencia artificial a la luz de la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, el uso responsable de los medios y las redes sociales, el manejo de las emociones y la producción audiovisual como herramienta para comunicar la riqueza de la cultura achuar.
En este contexto, Marco Padilla, de la Oficina Salesiana de Comunicación, desarrolló el taller «Identidad y comunidad desde la cultura digital», una propuesta que invitó a los jóvenes a valorar sus raíces, escuchar las historias de sus pueblos y comunicar su identidad al mundo con responsabilidad y sentido crítico. En otra jornada, los participantes trabajaron en equipos para producir piezas audiovisuales sobre distintos elementos de su cultura, entre ellos la lengua, las danzas, las costumbres y los ritos propios del pueblo achuar.
Paralelamente, jóvenes del grupo de periodismo de la misión participaron en una experiencia de formación en fotografía, video y cobertura. Los chicos exploraron sus habilidades creativas mientras asumían la responsabilidad de documentar y narrar el encuentro desde su propia mirada, realizando la cobertura de momentos significativos. De esta manera, la comunicación se convirtió en una herramienta para preservar la memoria, fortalecer la identidad cultural y hacer que los propios jóvenes fueran protagonistas en la difusión de la misión.
Una espiritualidad que impulsa el compromiso
Los momentos de liturgia, ritos y espiritualidad también marcaron cada jornada con celebraciones de la Palabra animadas por los Etserin y las cantoras, quienes, mediante signos y ritos propios de la cultura achuar, ayudaron a poner la vida y el encuentro en manos de Dios. Uno de los momentos más significativos fue el acto penitencial, que culminó con la celebración del sacramento de la Reconciliación, acompañado por el P. Domingo Bottasso y el P. Agustinus Togo. Asimismo, los jóvenes recibieron, en la eucaristía de clausura, la bendición de sus camisetas y medallas del MJS del Ecuador, signos de pertenencia y compromiso con el movimiento.
En el mensaje de clausura, el viernes 24 de julio, el P. Agustinus Togo, director de la comunidad salesiana de Wasakentsa, animó especialmente a los jóvenes a sentirse orgullosos de su identidad achuar y a poner al servicio de sus comunidades todo lo aprendido durante el encuentro. Los invitó a comunicar el Evangelio con su propia vida, inspirándose en el testimonio de los jóvenes posvoluntarios que hoy sirven en la misión, y presentó a nuevos prevoluntarios, como un signo de esperanza ejemplo y perserverancia en sus sueños.
Marco Padilla
Oficina Salesiana de Comunicación










