Con profunda fe, nostalgia y espíritu de familia, la comunidad del Proyecto Salesiano Zona Norte se reunió en las instalaciones de San Bartolo para celebrar la Eucaristía en conmemoración del primer aniversario del fallecimiento del querido hermano coadjutor L. Sandro Gavinelli, SDB.
La celebración litúrgica fue presidida por el P. Esteban Ortiz, SDB, quien en su homilía destacó la vida del Coadjutor Sandro, caracterizada por su humildad, su sonrisa espontánea y una entrega incondicional hacia la niñez y juventud en situación de vulnerabilidad.
La misa no solo representó un espacio de oración y recogimiento, sino también un emotivo reencuentro de colaboradores, educadores, jóvenes y religiosos que compartieron junto a él la misión diaria, y se elevó una oración por su eterno descanso y se renovó el compromiso de continuar viviendo el legado que transmitió con sencillez, cercanía y dedicación.
Misionero de origen italiano, el hermano Sandro llegó al Ecuador para quedarse para siempre. Su trayectoria pastoral fue una huella imborrable de servicio técnico y humano en favor de la niñez y juventud en situación de vulnerabilidad:
En Cuenca fortaleció la educación técnica en el Colegio Técnico Salesiano y promovió espacios juveniles como el emblemático Tecni Club. En Guayaquil colaboró en la construcción del colegio técnico junto al Estero Salado, impulsando talleres de mecánica y electrónica para brindar un futuro digno a los jóvenes.
Junto al P. Jaime Calero, en Esmeraldas, fundó el centro juvenil en el valle de San Rafael para ofrecer un refugio de juego, afecto y formación. Posteriormente, en 2010, impulsó nuevos centros de formación profesional en barrios populares.
Y en sus últimos años, en Quito, integró la Comunidad Don Rúa del Proyecto Salesiano, acompañando con amor de padre el funcionamiento del Taller-Escuela San Patricio (TESPA) y manteniendo viva su preocupación por los chicos de la calle.
A un año de su partida, la huella del Coadjutor Sandro continúa más presente que nunca en los proyectos y casas de la Zona Norte. Su paso por las aulas, talleres y espacios de acogida dejó una marca imborrable.
El ejemplo del Salesiano Coadjutor Sandro Gavinelli continúa vivo en el corazón de quienes compartieron con él su camino, inspirando a la comunidad salesiana a seguir construyendo una misión basada en el servicio, la esperanza y el amor al prójimo. Como Familia Salesiana, elevamos nuestras oraciones a Dios y a María Auxiliadora por su eterno descanso, con la certeza de que su vida dedicada al servicio sigue iluminando el caminar de nuestra institución.

Alejandra Rodríguez
Responsable de Comunicación | Proyecto Salesiano Zona Norte




