La causa de beatificación y canonización del Siervo de Dios Padre Luis Bolla, ha dado un nuevo paso. El pasado 6 de febrero se conoció la noticia del reconocimiento de la validez jurídica de la investigación diocesana por parte del Dicasterio para las Causas de los Santos.
La investigación diocesana
La investigación diocesana constituye la primera etapa del proceso de canonización. En esta fase, el Obispo competente examina la vida, las virtudes, la fama de santidad y los escritos del Siervo de Dios. En el caso del Padre Luis Bolla, la causa fue presentada oficialmente en el año 2019, en la Arquidiócesis de Lima y dio lugar a la constitución de una Comisión Histórica y de un Tribunal eclesiástico, encargados de recoger testimonios y documentación relevante.
Durante este periodo se recopilaron declaraciones de personas que conocieron al padre Bolla, así como escritos y documentos que permiten evaluar su coherencia de vida cristiana y su ejercicio de las virtudes. Una vez concluida esta fase, los actos fueron debidamente cerrados y enviados al Dicasterio para las Causas de los Santos en Roma.
El reconocimiento de la validez jurídica indica que todo el material ha sido reunido y presentado correctamente, y que puede ser utilizado para la siguiente etapa del proceso.
El camino hacia la declaración de Venerable
Con la validación jurídica, la causa entra ahora en la fase romana. En ella se elaborará la Positio, un documento de síntesis que presenta de manera sistemática la vida y las virtudes del Siervo de Dios. Este documento será estudiado por teólogos y posteriormente por cardenales y obispos miembros del Dicasterio.
Si se determina que el Padre Luis Bolla vivió las virtudes cristianas en grado heroico, el Santo Padre podrá declararlo Venerable. Esta declaración reconoce oficialmente la ejemplaridad de su vida cristiana, aunque no implica aún el culto público ni la beatificación.
El avance de la causa del Padre Luis Bolla reviste un significado especial para la Familia Salesiana del Ecuador, país en el que desarrolló cerca de treinta años de servicio misionero. Este proceso invita a custodiar su memoria y profundizar en el legado misionero que dejó tanto en la Iglesia local como en la Congregación Salesiana: darlo todo por amor.

Angélica Almeida
Miembro de la Comisión Histórica P. Luis Bolla




