Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2026: «Custodiar voces y rostros humanos»

En su mensaje para la 60.° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, difundido el sábado 24 de enero de 2026, con ocasión de la fiesta de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas, el papa León XIV subraya la importancia de garantizar que la innovación tecnológica, en particular la Inteligencia Artificial, esté al servicio de la persona humana en lugar de sustituirla o menoscabar su dignidad.

«El rostro y la voz son rasgos únicos, distintivos, de cada persona; manifiestan la propia identidad irrepetible y son el elemento constitutivo de todo encuentro (…) Rostro y voz son sagrados. Nos han sido donados por Dios que nos ha creado a su imagen y semejanza llamándonos a la vida con la Palabra que Él mismo nos ha dirigido», subraya el Pontífice al inicio de su mensaje, pensando en los desafíos de la Inteligencia Artificial (IA) y en los nuevos desafíos de la comunicación. Y exhorta a una alianza de responsabilidad, cooperación y educación para afrontar estos riesgos.

Custodiar rostros y voces humanos significa, por tanto, custodiar este sello, este reflejo indeleble del amor de Dios, prosigue el Santo Padre; que explica: «No somos una especie hecha de algoritmos bioquímicos, definidos de antemano. Cada uno de nosotros tiene una vocación insustituible e inimitable que emerge de la vida y que se manifiesta precisamente en la comunicación con los demás».

«El desafío, por tanto —afirma el Papa León XIV— no es tecnológico, sino antropológico. Custodiar los rostros y las voces significa, en última instancia, custodiar a nosotros mismos».

Frente a algoritmos que halagan a las personas encerrándolas en «burbujas de fácil consenso y fácil indignación», útiles solo para maximizar las ganancias de los propietarios de las redes sociales; y frente a la ilusión de una IA «amiga omnisciente», a la que confiar acríticamente la resolución de los propios problemas, desde los cotidianos hasta las preguntas más complejas, y a la que ya se le encomienda también la producción artística, el Papa lanza un llamamiento: «No renuncies a tu propio pensamiento».

«La cuestión que nos preocupa —destaca el Pontífice— no es qué logra o logrará hacer la máquina, sino qué podemos y podremos hacer nosotros, creciendo en humanidad y conocimiento, con un uso sabio de instrumentos tan poderosos a nuestro servicio».

El camino inverso, el de quien quiere «apropiarse del fruto del conocimiento sin el esfuerzo de la implicación (…) significa esconder nuestro rostro y silenciar nuestra voz».

El mensaje del Papa entra en detalle y remarca una nota específica sobre los peligros que el abuso de las nuevas tecnologías y de la IA conlleva precisamente para el mundo del periodismo: «Sistemas que venden una probabilidad estadística como conocimiento, en realidad, nos están ofreciendo aproximaciones a la verdad (…). Una falta de verificación de las fuentes, junto con la crisis del periodismo sobre el terreno que comporta un trabajo continuo de recogida y verificación de informaciones realizadas en los lugares donde los acontecimientos suceden, puede favorecer un terreno aún más fértil para la desinformación».

El pensamiento de León XIV, sin embargo, no es apocalíptico; más bien mira al futuro con esperanza, invitando al compromiso: «El desafío que nos espera no está en detener la innovación digital, sino en guiarla, siendo conscientes de su carácter ambivalente. Corresponde a cada uno de nosotros alzar la voz en defensa de las personas humanas, para que estos instrumentos puedan verdaderamente ser integrados por nosotros como aliados».

Tres son las claves para el éxito en esta empresa: responsabilidad, cooperación y educación. Responsabilidad a todos los niveles: de las empresas, de los desarrolladores, de los operadores de los medios, de las autoridades públicas, así como de los ciudadanos individuales; cooperación entre todos los sectores sociales; y educación para aumentar «las capacidades personales de reflexionar críticamente, valorar la fiabilidad de las fuentes y los posibles intereses que están detrás de la selección de las informaciones que nos llegan».

«Necesitamos que el rostro y la voz vuelvan a decir la persona», concluye finalmente el Pontífice.

El mensaje íntegro del Santo Padre para la sexagésima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales está disponible en forma íntegra aquí.

Fuente: ANS

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