Con alegría recibimos a los misioneros del Agronómico Salesiano que hoy, lunes 6 de abril, se reintegraron a las actividades institucionales y recogimos algunas experiencias para este noticiero.
El pasado 27 de marzo, más de 60 personas fueron enviadas a esta experiencia durante la Eucaristía presidida por el P. Franklin Arévalo. Su destino eran las comunidades de Bomboiza y Yaupi.
Una de las misioneras fue Kerly Reyes, estudiante de tercero de Bachillerato. Esta fue su tercera oportunidad de participar en misiones y su destino fue la comunidad San José en Yaupi. Nos comenta que le impresionó observar en la comunidad cómo las personas eran felices compartiendo con su familia y valoraban lo que tenían, aunque no sea demasiado.
Al preguntarle por un solo recuerdo que se lleva de esta Semana Santa en misiones, nos respondió que se queda con la imagen de los niños, ya que ellos demostraron un cariño espontáneo y especial en sus conversaciones y juegos. También le consultamos por un aprendizaje valioso que rescata de estos días; ella menciona que la comunidad tiene una fe muy bonita, aunque se ve enfrentada a nuevos desafíos, y que en cada familia se vivía en un ambiente de cariño.
Finalmente, Kerly envió un mensaje para los estudiantes salesianos que no han tenido ocasión de participar en misiones: «Muchos piensan: me voy de viaje, me voy a pasear. No. Cuando tú llegas, ves y valoras lo que tienes. En mí, hubo un cambio grande en mi actitud porque supe ver cómo son las cosas y qué estoy haciendo mal. Les diría que experimenten y que no tengan miedo, porque eso se va quitando con el tiempo».

También entrevistamos al docente José Álvarez quien realizó su misión, junto a un grupo de estudiantes, en la comunidad de San Pedro de Chatus, en Bomboiza. Le preguntamos cuál fue el mayor impacto que dejaron en la comunidad, nos respondió que principalmente fue el compartir las ceremonias y signos de la Semana Santa y profundizar en su sentido, lo cual no siempre es desarrollado en estas comunidades.
Al consultarle por su equipo de trabajo, nos comenta que acompañó a un grupo de tres jóvenes encabezado por un estudiante de tercero de Bachillerato. Pudo observar una evolución importante en ellos ya que, en sus palabras, «tal vez esperaban un poco más de comodidades, las cuales no tuvieron. Entonces al principio hubo ese problema, pero luego se fueron adaptando, al punto que en el último día casi no querían regresar porque querían dar un poco más, ayudar más». Nos comenta que los desafíos más grandes fueron la lejanía y las largas caminatas, pero más aún el saber enfrentar todas las realidades que encontraban.
Su mensaje para los estudiantes que contemplan la opción de las misiones, fue que salir de la comodidad de las ciudades es vital porque muchas veces permanecemos en una burbuja de seguridad, donde disponemos de todos los servicios necesarios y muchas comodidades. «Salir a este tipo de experiencias y encontrarse con otras realidades y culturas ayuda a ampliar la mente, a abrir el corazón, y a fortalecer el espíritu».
Podríamos rescatar muchos testimonios más de esta bella experiencia misionera. Sin duda, es un espacio significativo que potencia enormemente la formación cristiana e integral de nuestros estudiantes. Animamos a quienes hayan contemplado esta opción a vivirla en futuras ocasiones.

Carlos Sinchi Coronel
Equipo de Comunicación | UE Agronómico Salesiano




