La comunidad de la Unidad Educativa Salesiana Cardenal Spellman vivió un momento de profunda reflexión con la celebración de la Eucaristía de Imposición de la Ceniza, marcando el inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma.
Este espacio espiritual permitió a estudiantes, docentes y personal administrativo reunirse en torno a la fe, iniciando un camino de preparación interior que conduce hacia la Pascua.
Un llamado al cambio de vida
La celebración fue presidida por el P. Darío Ortiz, SDB, quien en su homilía invitó a vivir la Cuaresma como un verdadero proceso de transformación personal. Destacó la importancia de asumir este tiempo no como una simple tradición, sino como una oportunidad concreta para cambiar actitudes, fortalecer la fe y renovar el compromiso con Dios.
El mensaje central fue claro: hacer las cosas con amor a Dios, sin queja y con entrega generosa en cada acción diaria.
La Cuaresma como camino de formación integral
En la institución, la dimensión espiritual forma parte esencial de la educación integral. La vivencia de la Cuaresma permite fortalecer valores como la humildad, la responsabilidad, la solidaridad y la reflexión personal.
La imposición de la ceniza simboliza la fragilidad humana y la necesidad de conversión, recordando a cada miembro de la comunidad que siempre es posible comenzar de nuevo.
Un tiempo para renovar el corazón
El inicio de la Cuaresma invita a todos a asumir un compromiso sincero de crecimiento espiritual, viviendo este tiempo con coherencia y sentido.
Más allá del gesto externo, la verdadera invitación es a la transformación interior, a la reconciliación y al amor expresado en acciones concretas, mirando a Dios en el prójimo.

David Cevallos
Referente Local de Comunicación | UE Salesiana Cardenal Spellman




