El sábado 31 de enero, nuestra Parroquia María Auxiliadora de Cuenca acogió con alegría la Fiesta de Don Bosco, reuniendo a la Comunidad Salesiana y a numerosos fieles para agradecer la vida y misión del santo de la juventud. Inspirados en su legado, todos reafirmaron su compromiso de vivir la fe con alegría, valor distintivo del carisma salesiano, que anima la misión pastoral y fortalece la vida diaria de la comunidad.
La Eucaristía en honor a Don Bosco fue uno de los momentos más sentidos del día y estuvo presidida por Mons. Marcos Pérez, Arzobispo de Cuenca. En su reflexión, invitó a la comunidad a seguir viviendo con fidelidad en la misión educativa y evangelizadora. Unidos en la oración, el canto y el agradecimiento, se fortaleció un profundo sentido de comunión.
En este mismo ambiente de fe, la Profesión Perpetua de Edin Villamar fue vivida como un verdadero don para la Iglesia y la Familia Salesiana. Su «sí» definitivo se expresa en una entrega generosa al servicio de Dios y de los jóvenes. Este testimonio da una esperanza vocacional y un ejemplo para los jóvenes que están en su proceso de discernimiento, orientando los corazones a reconocer la presencia del Señor.
Asimismo, la bendición de la capilla del Venerable P. Carlos Crespi Croci y la inhumación de sus restos marcaron un momento de profundo recogimiento para los fieles. Este gesto permitió honrar su vida y testimonio de entrega y servicio a los más necesitados.
Todo se desarrolló en un ambiente de auténtica fiesta salesiana y pastoral. La participación masiva de la gente reflejó la alegría de caminar juntos de la mano de San Juan Bosco y del P. Carlos Crespi Croci. Así, el Oratorio Centro Juvenil Salesiano María Auxiliadora (OCJSMA) se siente hoy más agradecido y bendecido que nunca por tenerlo nuevamente en casa, como signo de acompañamiento en el caminar de la juventud.

Iván Crespo | Javier Andrade
Comunicación OCJSMA




