y, por supuesto, de cada salesiano nos lleva a impulsar, mediante diversas iniciativas, el volver a Don Bosco retornando a los jóvenes.
Esa entusiasmante tarea no viene a añadir más trabajo al ya existente, no es una “carga” más, ni solo un esfuerzo doctrinal; más bien, se trata de un programa espiritual que supone reorientar, reenfocar lo que ya estamos haciendo. Es más un camino de conversión personal e institucional que se expresa en iniciativas e intervenciones concretas.
En coherencia con lo señalado quiero presentarles una breve visión del Plan Inspectorial para el sexenio que oficialmente se denomina Proyecto Orgánico Inspectorial (POI).
El Proyecto Orgánico Inspectorial (POI).-
El POI es un instrumento para la animación y gobierno del Inspector durante un sexenio. Busca definir y articular las opciones y objetivos fundamentales que guiarán el caminar de la Inspectoría durante estos próximos 6 años.
Con ese fin nos hemos reunido con el Consejo Inspectorial durante los primeros días de septiembre (2-4) y se ha podido formular el POI. Por supuesto, hemos tomado en cuenta diversos insumos: El CGXXVI, la programación del sexenio del Rector Mayor, el Capítulo Inspectorial 2007, el Informe Final del P. Francisco Sánchez, el diagnóstico realizado en función de la elección del nuevo Inspector y el anterior POI.
Con esos importantes elementos pudimos definir opciones, objetivos, procesos e intervenciones que orientarán la vida y acción salesianas de nuestra Inspectoría.
En esta oportunidad únicamente deseo presentarles las opciones y los objetivos. En fechas próximas habrá la oportunidad de profundizar en el documento sea por zonas, comunidades y encuentros que se irán organizando.
Las prioridades para la Inspectoría, asumidas para este sexenio, son las del CGXXVI en la formulación realizada por el Rector Mayor:
- Volver a partir de Don Bosco
- Urgencia de evangelizar y convocar
- Sencillez de vida y nuevas fronteras
- La primera prioridad –“Volver a partir de Don Bosco”- hace referencia a un doble dinamismo señalado por el Capítulo: significa, por una parte, amar, estudiar, imitar, invocar y hacer conocer a Don Bosco a partir de las provocaciones de la cultura actual; y, por otra, profundizar la trasmisión del carisma en nuestros contextos culturales. El “Volver a Don Bosco” se traduce en “Volver a los jóvenes”; es decir, “estar en el patio” para descubrir la presencia de Dios en los jóvenes, sobretodo, los más pobres. Esta es tarea personal y comunitaria.
Para el cumplimiento de esta prioridad como Inspectoría nos proponemos los siguientes objetivos:
- Involucrar a los salesianos en el conocimiento renovado de Don Bosco, de las Constituciones y del Sistema Preventivo Salesiano y sus implicaciones actuales.
- Organizar la vida comunitaria para volver a los jóvenes, especialmente los más pobres, al estilo de Don Bosco.
- La segunda prioridad sintetiza dos núcleos del Capítulo –urgencia de evangelizar y necesidad de convocar- . La urgencia de evangelizar plantea la necesidad de comunidades evangelizadas y evangelizadoras, la centralidad de la propuesta de Jesucristo, la integración de la evangelización con la educación y la contextualización de la evangelización. Por su parte, la necesidad de convocar, pone en clave vocacional toda nuestra tarea educativa-pastoral que se expresa en el testimonio como primera propuesta vocacional, la creación en nuestros ambientes de una cultura vocacional, el acompañamiento de los candidatos a la vocación consagrada salesiana y la complementariedad y visibilización de las dos formas de vivir la única vocación salesiana.
Como Inspectoría planteamos los siguientes objetivos para hacer realidad esta prioridad:
- Volver a los jóvenes, priorizando el Proyecto JUVOMI en todas nuestras obras y en otras zonas ubicadas especialmente en contextos populares.
- Trabajar los procesos educativos pastorales en clave vocacional, como opción comunitaria, ofreciendo experiencias fuertes de Dios a los jóvenes.
- Ofertar procesos de formación específica y en conjunto para salesianos, Familia Salesiana y seglares, con identidad salesiana y en función de la evangelización de los jóvenes.
- Motivar y promover procesos innovadores e integrales de evangelización.
- Aplicar el PEPSI en todas las obras de la Inspectoría y verificar su ejecución.
- La tercera prioridad también aglutina dos núcleos del Capítulo: Pobreza Evangélica y Nuevas Fronteras. Esta línea invita a recuperar el testimonio personal y comunitario de la pobreza evangélica, la solidaridad con los pobres y la gestión responsable y solidaria de los recursos. Sólo la sencillez de vida nos permitirá libertad para abrirnos a las nuevas fronteras de la misión salesiana, que no es otra cosa que la valentía para responder a los jóvenes pobres en sus diversas y nuevas situaciones. La atención a nuevas fronteras nos compromete a renovar nuestra mentalidad y prácticas en la gestión de las obras. Si queremos audacia para salir al encuentro de los nuevos desafíos debemos plantearnos, como nos dice el Capítulo, nuevos modelos en la gestión de las obras.
En nuestro POI se indican algunos objetivos para el cumplimiento de esta prioridad:
- Testimoniar con una vida sencilla y austera, a nivel personal y comunitario, con el espíritu del “cetaere tolle”, expresado por el CG26 y como expresión de nuestro amor a Don Bosco, el cumplimiento de las Constituciones, Reglamentos y Directorios.
- Impulsar procesos administrativos transparentes y participativos.
- Promover mentalidad y prácticas de procesos proyectuales y evaluativos.
- Implicar a los seglares, especialmente jóvenes, en la opción por la marginalidad.
- Impulsar y renovar nuestras opciones preferenciales: misiones amazónicas, misiones andinas, niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo, y afroecuatorianos.
- Impulsar la inclusión de los destinatarios prioritarios en nuestras obras, asegurando la sostenibilidad de las mismas.
- Hacer de la Comunicación Social salesiana el Oratorio del Tercer Milenio.
Los objetivos señalados se explicitan en procesos e intervenciones que se irán dando a lo largo de este sexenio y que implican a los diversos sujetos de nuestra misión.
Invito a todos los hermanos y comunidades a empeñarse con seriedad en hacer vida la invitación del Capítulo.
Concluyo compartiendo con ustedes el gozo de las primeras profesiones de los hermanos: José Campoverde, José Berzosa, Darío Ortiz, Jaime Ortiz, Diego Rodríguez, Adrian Alvarado y Mario Ramos. Son don del Señor a los jóvenes y fruto del trabajo de la entera Inspectoría.
Finalmente, en estos momentos en que nos aprestamos a participar en el referéndum sobre la nueva Constitución, que nuestras convicciones de fe, nuestra vocación educativa-pastoral y los criterios de nuestra tradición salesiana en relación con la dimensión política nos ayuden a un verdadero discernimiento.
En Don Bosco.
P. Marcelo Farfán, sdb.
Inspector
Quito, 18 de Septiembre de 2008
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