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REPORTAJE

La Familia ADS celebra su 40.° aniversario

Sara Intriago de Tarré, Dama Salesiana

Cuarenta años de ardua labor

Es difícil que una organización de voluntariado, para servicio social, cumpla cuarenta años de trabajo; más difícil que se extienda a veintitrés países y, aún más, que esté exclusivamente conformada por mujeres.

En 1961 el padre salesiano Miguel González, exiliado de Cuba, llega a Venezuela con un carisma inconmovible y un deseo de hacer obras ambiciosas y diferentes.

El 13 de mayo de 1968 funda, en Caracas, la Asociación Damas Salesianas, como un homenaje a la mujer y a nuestra Madre Auxiliadora, Primera Dama Salesiana, Patrona y Benefactora permanente. Comenzaba un arduo trabajo que se extendería, con el transcurso de los años, a todos los continentes.

Su misión, llena de amor, dedicación y vitalidad, ha llenado espacios y cubierto necesidades en todos los Centros ADS que se han abierto, desde donde sus voluntarias, con el distintivo de las “batas amarillas”, han ofrecido servicios a la comunidad más necesitada, que van desde la atención médica, odontológica y sicológica, farmacias populares y promoción femenina, hasta guarderías, trabajo en cárceles, catequesis y conferencias dirigidas al campo de formación humano-cristiana de nuestros destinatarios.

Proyección de la ADS

Para la celebración de los cuarenta años el P. González, Fundador de la ADS, convocó al Primer Encuentro Mundial de la Familia ADS al Directorio Internacional, Consejeras Regionales Internacionales y Presidentas Nacionales de los veintitrés países miembros de la ADS, así como también a las Presidentas Nacionales de las demás ramas de la Familia ADS: Caballeros de Don Bosco, Damas Salesianas Benefactoras Solidarias y Generación de Relevo. Como invitados especiales asistieron los Consejeros Espirituales Nacionales. El día 13 de mayo se celebró la Misa de Acción de Gracias y el 14 se iniciaron las jornadas de trabajo con ponencias sumamente interesantes para el desarrollo y la consolidación de proyectos de la Asociación Damas Salesianas.

La ADS posee un voluntariado laico de casi cuatro mil socias, en tres continentes: América, Europa y Asia, que dirigen más de ciento veinte centros donde se desarrollan programas de alto impacto y con una opción clara por los más pobres y necesitados.

Funciona como una organización empresarial, innovadora y misionera, patrocinando un movimiento laico salesiano, del cual puede participar toda mujer que desee ofrecer algo de su tiempo para mejorar la calidad de vida de las clases populares. Nuestros Centros surgen como respuesta al clamor y a las necesidades de las comunidades que demandan con urgencia atención inmediata.

Hemos sido calificadas de muchas maneras positivas, nuestro lema dice mucho, «Sembradoras de esperanza» y «Empresarias del Reino», pero una de las frases que más nos llega es «las Damas Salesianas son diferentes porque tienen historia e identidad propia, porque sus proyectos son propios, porque son independientes y han marcado, con la eficiencia de la mujer, todas sus actividades» (Don Vecchi).

 

Entrevista a su fundador, P. Miguel González, sdb

 Caracas, Mayo de 2008

1. ¿Cómo se siente el Fundador de la Asociación Damas Salesianas, luego de cuarenta años de su fundación?

P. González:

Pletórico y emocionado de bendecir y dar gracias al Señor por la infinita bondad que ha tenido con nosotros.

Solamente con su intervención y la inspiración de San Juan Bosco, se ha podido coronar esta efeméride de los primeros cuarenta años de fundación. Por eso, el primer paso que se ha dado, en esta oportunidad, es celebrar una Eucaristía en el Templo Nacional de San Juan Bosco de Altamira, que gracias a la colaboración de la Familia ADS, se pudo terminar en cuatro años desde 1963-1967. La ocasión fue un marco inenarrable donde se dieron cita los ciento treinta centros sembrados en el mundo. Es decir, Damas Salesianas Activas, Damas Salesianas Solidarias Benefactoras, Caballeros de Don Bosco y Generación de Relevo. Se palpó la emoción de las cuatro ramas de la Familia ADS.

2. ¿Por qué aquello de «Proyecto-Empresa» cuando se define a la ADS?

P. González:

El concepto de empresa no era bien evaluado hace cuarenta años, pero fue la voz del Espíritu Santo quien nos inspiró el término de “Proyecto-Empresa” para dar a la Asociación otra ideología y otra organización no demasiado usada por aquel entonces.

Eso mismo causó muchas sorpresas e inconvenientes; pero la idea permaneció en el tiempo y hoy es plenamente admitida por toda suerte de instituciones religiosas y sociales. Nunca nos arrepentimos de ello y menos ahora porque venía del Espíritu Santo.

3. ¿Considera usted importante el proceso de formación en la Familia ADS?

P. González:

No hay organización o institución o sociedad, que no establezca la formación de sus miembros para asegurar el futuro; por eso existen los colegios, las universidades y el adiestramiento en toda empresa. Igualmente, la Asociación tiene que asegurar su permanencia en el tiempo con la formación de sus miembros, por lo cual ha establecido un Reglamento de Vida o Ideario con las normas y preceptos indispensables para la formación seria y eficiente; contamos además con ochenta y cuatro cuadernos y varias publicaciones, con el objeto de preparar a todos sus miembros en la ideología damasalesiana. Además, está la Consejería de Formación Internacional, Nacional y Local en todos y cada uno de los ciento treinta centros existentes, con el fin de asegurar la indispensable formación inicial y permanente de sus miembros.

4. ¿Cuál es el secreto para perseverar en la vocación damasalesiana?

P. González:

Primero, que dicha vocación se inspire en el proyecto de la Iglesia, de la Familia Salesiana de Don Bosco y los principios que gobiernan hoy a los pueblos.

Segundo, que exista un Proyecto de Voluntariado Social de servicio al prójimo y se aplique a favor de los más pobres y necesitados de la sociedad.

Si no existiera ese proyecto de trabajo social por los demás, no habría esperanza de mantener la vocación cristiana y damasalesiana. Gracias a Dios existe hoy mucha impaciencia por colaborar en la disminución de la pobreza.

5. ¿Cómo mira usted la proyección de la Familia ADS en los próximos años?

P. González:

Con profunda esperanza, no en vano hemos definido a la Familia ADS como Sembradora de esperanza, de futuro, de porvenir y donde hay esperanza hay futuro. El lema de “Sembradora de Esperanza” nos alienta a permanecer en esta idea de sembrar el porvenir en tantos pacientes, jóvenes y niños sin esperanza. El venerado Rector Mayor, Don Juan Vecchi, sdb, definió a la Familia Damasalesiana con historia propia, identidad propia y proyecto propio, toda una inspiración que anima a sus miembros al estilo de Don Bosco, a seguir con la misma visión - misión.

Concluyo pues, para los lectores del Boletín Salesiano ecuatoriano, citando una sentencia del celebrante de la misa aniversaria: «El motivo que condujo a la fundación de la Asociación, se muestra en estos momentos con acentos todavía actuales y urgentes. Nació como presencia protagónica laical, femenina, de voluntariado servicial, especialmente a los más necesitados, mirando lejos y con corazón abierto, un futuro que se promete esperanzador» (Monseñor Ovidio Pérez Morales).

Seguimos esperando y confiando en Dios, en María Auxiliadora y en Don Bosco, que dicha sentencia prosiga en el tiempo.

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