Creó talleres de artes y de oficios, que se transformaron en escuelas profesionales. La formación técnica, intelectual, moral y religiosa que recibieron los jóvenes a los que educó, les permitió, en muchos casos, ser los gestores de sus propias industrias,
Don Bosco se rodeó de colaboradores que dieron origen a una vasta familia de educadores y pastores caracterizada por una espiritualidad específica, la cual que se extendió por todo el mundo, y que está presente hoy en 131 países.
Don Bosco muere el 31 de enero de 1888 a los 72 años en Turín. Fue declarado Santo por el Papa Pío XI a tan sólo 46 años después de su muerte, el 1 de abril de 1934, y le fue dado el título de "Padre, Maestro y Amigo de los Jóvenes" por el Papa Juan Pablo II.